domingo, 16 de noviembre de 2014

Crónica partido




C.D. Careba 47 - Dos Hermanas 45





Sería complicado buscar un titular, o hacer un resumen del partido... Quizás haya que empezar diciendo que fue un partido en el que nos complicamos nosotros mismos el encuentro, permitiendo que el rival volviera al partido en el tercer cuarto, para realizar al final un esfuerzo titánico para conseguir una victoria que nunca debió ser tan complicada. Estas líneas contarán una historia en donde los protagonistas se las prometían felices, con un nudo de historia dramática, y con un final de película. ¿Un resumen algo más técnico? Nuestra desesperante falta de acierto creó un partido que no tenía guión.

Empezamos con muchas ganas e intensidad, estábamos todas centradas en que debíamos hacer un buen encuentro, teníamos las ideas claras y sabíamos cómo teníamos que hacerlo. Nuestra salida fue muy buena, defendiendo muy bien las individualidades del rival, con intensidad y buen criterio. Todo hubiese ido bien de no ser por el inicio de algo que sería una constante y que nos lastró en sobremanera todo el encuentro: una espeluznante falta de acierto, y digo espeluznante como también podría decir terrorífica, escandalosa... de ahí para arriba en los adjetivos. Tanto en tiros de campo, penetraciones, contraataques, tiros libres (4 de 16)... Viendo que anotamos 47 puntos en total parece hasta mentira... con solo un poquito más de acierto, tan sólo un poquito, hubiésemos asistido a otro cuento, no al vivido de terror. Llegamos 8-0 en el último minuto del primer cuarto ya desesperadas, y quizás ese desesperar nos llevó a descentrarnos atrás y encajamos 5 puntos en menos de un minuto. Al final es lo de siempre, mucho esfuerzo y muy poca recompensa, la línea estamos convencidos que es la correcta, es difícil de explicar esa falta de acierto. Visionando un servidor  por la tarde el primer cuarto... es una pesadilla, es desesperante. 

Hubo poco que decir antes de salir en el segundo periodo; estábamos jugando bien, con muchas opciones pero sin acierto. Atrás también habíamos funcionado excepto ese último minuto de desconcierto. Con la idea de seguir con nuestro proyecto de guión, salimos de nuevo al campo. El cuarto parecía el día de la marmota; solo recibimos un punto, y de tiro libre, luego atrás seguíamos muy sólidas, pero iba en aumento los "uy" "ah", "pero bueno como no entran" de la grada. Hasta el minuto tres no anotamos la primera canasta, consiguiendo sólo 5 puntos en todo el sexto. Y eso que tuvimos ocasiones, con algunos rebotes en los que nos ayudó Marina V que corrigió sus errores en defensa en saque de fondo. En el banquillo nos mirábamos todas, sabíamos que así íbamos a tener problemas. 

Y así fue, en el tercer período se produjo el desastre anunciado. El partido debía estar muerto tras el segundo cuarto, y sin embargo lo que el tanteo reflejaba era un cuadro surrealista. Visto nuestro acierto, casi que podemos decir que nos lo merecimos, nos merecimos que el partido se nos volviese en contra, ya que no podemos fallar tanto... Aquí falló todo: parcial 0-16... tanteo 13-23 y partido radicalmente diferente. Los fallos en ataque propiciaron contraataques del rival y canastas fáciles, que a su vez nos hizo dudar sobre todo después de haber tenido durante dos cuartos la posibilidad de cerrar el partido... se generó una bola de nieve negativa para nosotros y positiva para el rival. Un auténtico desastre. Fue muy frustante porque creíamos que iba a estar completamente controlado el cuarto, con jugadoras en pista para ello, y sin embargo salió todo mal. Quizás aquí habría que hacer mención especial a Naroa, que aunque se vio superada en su defensa a la jugadora con balón, lo intentó con todo su esfuerzo y trató de hacer que el equipo mantuviese la calma en ataque; no lo consiguió esta vez pero no se le puede reprochar nada. Lo mismo que al resto de jugadoras que estaban en la pista. No importa que a veces las cosas no salgan como uno espera, lo importante es ir siempre al máximo y no dejar de intentarlo. El esfuerzo se vería recompensado con una notable mejoría en el quinto periodo.

Casi sin asimilar que íbamos 10 abajo en el descanso, se daba la paradoja de que había que salir en el 4 sexto con la misma mentalidad y juego hasta ahora, ya que no se habían echo mal las cosas, pero la pelotita no entraba. Tratamos de hacernos fuertes mentalmente en el descanso y salir a por todas. Si algo hemos aprendido hoy es a sufrir, a confiar en nuestro juego, y a no bajar nunca los brazos. Y eso que parecía que íbamos a ver un nuevo capítulo del festival de errores, con solo dos puntos en los dos primeros minutos, hasta que Lucía Delgado rompió, y repito, rompió la dinámica realizando su mejor sexto desde que es jugadora. Fue demoledora en ataque, una combinación brillante de potencia y técnica, anotando 8 puntos consecutivos, y otros dos al final, y una defensa a la jugadora con balón, uno de los aspectos donde debía mejorar, muy inteligente, robando balones en la subida de la pelota que propició contraataques. Lucía Reina, una de las que más sufrió el desacierto general de todo el partido, aportó los otros 4 puntos en el cuarto y junto con Delgado fueron una pareja demoledora en este cuarto. La parte negativa del cuarto fue la expulsión de Isabel por 5 faltas, que sin embargo jugó un gran partido, defensiva y ofensivamente donde también está comenzando a aportar a diferencia del año pasado, a destacar sobre todo un contraataque espectacular finalizando a mano izquierda. Mencionar también la defensa en "muro" de Laura, muy sólida. 27-27 a falta de 2 periodos.

Llegaba de nuevo turno del sexto impar, que debía funcionar sobre el papel en nuestro criterio, pero que no había funcionado en el tercero. De nuevo, continuando con su brillante sexto, Delgado anotó otros 4 puntos de forma consecutiva en la reanudación otorgándonos una pequeña ventaja. Nos dio confianza, Julia mejoró la posición defensiva y Marina G trató de aumentar la ventaja con una buena salida cruzada aunque se vio derriba por una pierna rival. Un par de desajustes atrás nos llevó de nuevo al empate, y de ahí, un golpe sufrido por una rival hizo que el encuentro se parase varios minutos (Afortunadamente la jugadora rival pudo reincorporarse al partido en el sexto periodo y por nuestra parte confiamos en que no haya sido nada y este perfectamente), y ese parón nos pasó más factura a nosotras, que perdimos la intensidad y estuvimos muy frías hasta final del cuarto, presentándonos en el último período 31-34.

Afrontábamos el último cuarto con confianza, sabíamos de nuestra superioridad en la mayor parte de fases del juego, pero con los incontables errores en mente. Esa sombra se convirtió en una auténtica tortura en este último cuarto. Y eso que nuestro arranque fue increíblemente malo, encajamos un parcial 0-7 en tan solo 2 minutos y nos vimos obligados a pararlo. Las caras de las nuestras mientras se sentaban en el banquillo por el tiempo muerto eran claras y los "no me lo creo" se repetía una y otra vez. Había una enorme sensación de vencidas, ya no por el marcador, si no por nuestra incapacidad de anotar, por haber dejado que todo esto ocurriera. La idea con la que salimos a seis minutos del final al campo fue simple: "ahora o nunca.... a seguir igual en ataque, las canastas llegarán". Poco a poco empezaron a llegar. Lu consiguió sus primeros puntos en una buena individualidad (no tuvo su partido en la parcela ofensiva, pero fue sin duda la que mejor realizó las ayudas defensivas); un mal balance nos castigó para ir otra vez diez abajo. Delgado, en racha, y en combinación siempre con Reina que mejoró su juego en la segunda mitad, nos hicieron ponernos a 6. Habíamos apretado mucho en defensa y por ello nos desesperamos cuando un lanzamiento muy forzado del rival acabó en canasta. Sería la última. A partir de ahí el partido se jugó casi exclusivamente en campo rival, pero más que el cuento de las mil y una noche eran las mil y un entradas falladas. Reina consiguió volver a anotar, y después, más errores. Era muy frustante, era anotar una, y saber que había que lanzar otras diez veces para que a la siguiente fuese canasta. Fallamos otros dos tiros libres. En el banquillo sabíamos que así era imposible. Finalmente, María y de nuevo Delgado culminaron fácil dos contraataques tras seguir apretando atrás, que nos hizo colocarnos 2 abajo. Una falta tonta nos hizo llevarles a la línea ya dentro del último minuto. Fallaron los dos tiros y salimos rápido al aro, Reina cogió la responsabilidad y puso el empate en el electrónico. El rival jugó un mal ataque y perdió el balón por la línea de banda. Usando el último tiempo tratamos de calmar a nuestras jugadoras y buscamos realizar un ataque lento, para intentar que el partido terminase en su campo, siendo consciente de que a priori la prórroga debía beneficiarnos; no había que perder el balón. El ataque lo realizamos a la perfección, con mucha paciencia a pesar de la presión del crono, conseguimos abrir la defensa rival. A los 15 segundos de nuevo Reina, se marchó de su defensora y finalizó con un tiro en elevación para evitar la ayuda rival y el balón al fin le hizo justicia a todo lo que había fallado durante todo el encuentro y la pelotita entró limpia. Tocaba correr a defender. Sabíamos que teníamos tres faltas por hacer y paramos bien el contraataque rival. El tiempo expiró cuando sacaron de banda.

Fue una sensación extraña cuando terminamos el encuentro; se cruzaba la alegría de haber conseguido una victoria tan sufrida, con la consciencia de que no habíamos realizado un buen encuentro. De cada jugadora podemos sacar aspectos positivos, pero también negativos. Realmente, el mayor de nuestro esfuerzo consiste en mejorar a la técnica individual de las nuestras y ello es algo que se va reflejando, esta vez ha sido Lucía Delgado la que parece haber dado un salto de calidad, pero estamos convencidos de que sera otra la que lo haga en el próximo encuentro, y así con todas. Lo que sí es cierto, es que este año, con una superioridad técnica esta claro que no es suficiente, sobre todo porque al ser casi todas las nuestras de 2004, esa capacidad queda disminuida ante la debilidad física de ser un año más pequeñas en categoría mini. Somos, sin embargo, muy reacios a cambiar de mentalidad, ya que creemos que, a la larga, es la fórmula que más beneficiará a individualmente a nuestras chicas, y no nos importa pagar el precio que ello conlleva de disminuir nuestra capacidad de competir. Habrá tiempo para todo.

Este encuentro nos ha servido para confirmar lo que ya sabíamos, está claro que buscaremos paliar las debilidades más grandes de las nuestras, pero creemos que hay que continuar con la hoja de ruta trazada desde el año pasado. Hablando ahora personalmente no me fui contento, pero tampoco preocupado. Y además, este partido nos servirá de experiencia para próximos encuentros de igualdad en el marcador, nos ayudará a ser más fuertes y a crecer como equipo. Sabemos lo que hemos realizado, sabemos lo que viene ahora, y esperamos acertar con lo que llegará en el futuro. Agradecer el esfuerzo de las nuestras,que aunque unos días o hagan mejor que otros siempre lo dan todo en la pista, mención especial a Andrea y Noemi que apoyaron y disfrutaron con sus compañeras,  a los padres que estuvieron apoyando desde la grada, y al público asistente.

 Para el lunes, más y mejor, como siempre.